La organización de defensa de los derechos de los animales L214 ha presentado una denuncia contra La Catalane d'abattage, el matadero de Perpiñán, por actos de crueldad, abusos graves y maltrato animal. Tras una denuncia, sus investigadores recopilaron grabaciones entre mayo y julio que muestran, entre otras cosas, animales siendo sacrificados aparentemente aún conscientes, vacas a las que se les cortaba la garganta sin aturdirlas y cerdos siendo golpeados.
Según la denuncia, los animales entran en pánico, intentan escapar, son golpeados y, en ocasiones, muestran signos de consciencia tras ser desangrados. L214 también denuncia la insuficiencia de las instalaciones, que impiden sujetar adecuadamente a los animales. Algunos logran liberarse de las ataduras antes de ser desangrados en el suelo, en condiciones que califica de caóticas.
Una inspección ordenada por el prefecto
Tras una denuncia presentada por la asociación, el prefecto de Pirineos Orientales ordenó una inspección completa e inmediata de las instalaciones por parte de la Dirección Departamental de Protección de la Población. Dada la gravedad de las acusaciones, la dirección del matadero anunció además la suspensión preventiva de los empleados directamente implicados. La empresa, contactada por la AFP, aún no había respondido.
Para L214, estas decisiones iniciales siguen siendo insuficientes. Su director de investigaciones, Sébastien Arsac, exige el cierre de este matadero, construido en 2015 y con certificación ecológica Ecocert. La organización considera que la dirección debe garantizar la formación de sus empleados y el cumplimiento de la normativa europea que exige que los animales no sufran ningún sufrimiento evitable durante el sacrificio.
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