Investigadores han identificado un melanoma transmisible en el bagre marrón, una especie de pez gato de agua dulce. Observados desde 2012 en el lago Memphremagog, en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, los tumores se presentan como lesiones negras en la piel. Entre 2014 y 2017, afectaron entre el 23 y el 37 % de los peces estudiados.
La secuenciación genética reveló que los tumores extraídos de diferentes peces eran más similares entre sí que a los tejidos de sus propios huéspedes. Por lo tanto, las células cancerosas parecen originarse de un único linaje capaz de transmitirse de un animal a otro y desarrollarse como parásito. Este es el primer cáncer transmisible identificado en un pez y en un entorno de agua dulce. Estudio publicado en "Nature".
El modo de transmisión sigue siendo un misterio.
Los científicos aún desconocen con exactitud cómo se propagan las células entre los peces. El contacto cercano durante la reproducción o la presencia de células tumorales en el agua son algunas de las hipótesis que se investigan, pero ninguna se ha demostrado de forma concluyente. A diferencia de la enfermedad que está diezmando a los demonios de Tasmania, este melanoma no parece causar una mortalidad excesiva significativa en los bagres.
No existen indicios de que este cáncer pueda infectar a humanos, otros animales o el agua potable. No obstante, los investigadores continúan trabajando para determinar su origen, medir su impacto a largo plazo en las poblaciones de peces y establecer si los cambios ambientales han facilitado su aparición. Sobre todo, este descubrimiento amplía nuestro conocimiento sobre estos cánceres excepcionalmente raros, observados anteriormente solo en perros, demonios de Tasmania y ciertos moluscos.
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