En Dinamarca, la primera ministra Mette Frederiksen no logró obtener la mayoría necesaria para un nuevo acuerdo de gobierno, a pesar de varios días de negociaciones con las principales fuerzas políticas del país. Este intento de acuerdo de coalición se produjo en medio de crecientes tensiones en el panorama parlamentario danés, marcadas por desacuerdos sobre las directrices políticas.