El canciller Friedrich Merz puso fin el lunes a una serie de remodelaciones del gobierno, desencadenadas por la dimisión forzada del líder del grupo parlamentario de la CDU/CSU, Jens Spahn.
Steffen Bilger, de 47 años, ha sido nombrado ministro federal de Transportes. Tras haber sido secretario de Estado en el mismo ministerio entre 2018 y 2021, sucede a Patrick Schnieder, a quien Merz había criticado públicamente por su inacción ante los retrasos crónicos de Deutsche Bahn y el deterioro de la infraestructura del país. El lunes, el canciller declaró que esperaba que el nuevo ministro garantizara que "avancemos con mayor rapidez y eficacia para liderar una nueva era de progreso en Alemania".
Esta reorganización tiene su origen en la dimisión de Jens Spahn, el poderoso líder del grupo CDU/CSU en el Bundestag, que se vio obligado a abandonar su cargo tras las acusaciones de hipocresía relacionadas con su decisión de recurrir a una madre subrogada en Estados Unidos, eludiendo así la legislación alemana y los principios de su propio partido.
Thorsten Frei, hasta ahora jefe de la Cancillería y estrecho colaborador del Canciller, está previsto que le suceda como líder del grupo parlamentario conservador. Los 208 diputados de la CDU y la CSU deberán interrumpir sus vacaciones de verano para votar la nominación el miércoles. Frei, de 52 años, tendrá la tarea de defender las posiciones del partido en el Bundestag, asegurar las mayorías necesarias para las reformas gubernamentales y negociar con el socio de coalición, el Partido Socialdemócrata.
Nina Warken, de 47 años y diputada por Baden-Württemberg, ha asumido el cargo de Canciller, puesto que dejó vacante Frei. Su nombramiento es significativo: Merz es conocido por rodearse casi exclusivamente de hombres en su círculo íntimo. Warken, miembro de la organización femenina de la CDU, lideró recientemente un plan de reducción de costes para los fondos de seguros de salud. El Canciller la describe como una persona decidida y competente en materia de seguridad, una cualidad aún más valiosa dado que el Canciller coordina la supervisión de los servicios de inteligencia alemanes.
La cartera de Salud que deja vacante será asignada a Carsten Linnemann, exsecretario general de la CDU. Economista de formación, Linnemann no es conocido por sus posturas en materia de salud. Merz justificó esta decisión destacando que «Carsten Linnemann asume un ministerio que representa el sector de mayor crecimiento de nuestra economía», y añadió que este sector constituye «una parte esencial de nuestro tejido social».
La reorganización del gabinete se produce en medio de un clima político tenso. El índice de aprobación del gobierno está en su punto más bajo, y las elecciones regionales están programadas para septiembre en tres estados del este de Alemania, donde se prevé que Alternativa para Alemania (AfD) obtenga avances significativos. Merz declaró que espera que la situación se calme para entonces. Sven Schulze, ministro del gobierno de Sajonia-Anhalt, se mostró mucho menos optimista y declaró el lunes a la emisora pública Deutschlandfunk que los últimos días habían monopolizado los debates políticos y "no habían ido muy bien", lo que hacía prácticamente imposible cualquier campaña ciudadana centrada en asuntos locales.
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