Robert Bush, director británico de una funeraria de bajo coste, admitió el lunes haber devuelto cenizas a unas 30 familias que no pertenecían a sus seres queridos fallecidos. Confesó estos hechos ante las autoridades, revelando una práctica que afectaba a decenas de clientes que habían utilizado sus servicios funerarios.
Familias engañadas
Las familias afectadas recibieron las cenizas de personas completamente desconocidas, creyendo que se trataba de los restos incinerados de sus seres queridos. Esta confusión deliberada plantea numerosas preguntas sobre las prácticas de la industria funeraria de bajo costo y la supervisión de estas empresas que ofrecen precios atractivos.
Este caso pone de manifiesto el potencial de abuso en un sector donde la confianza de las familias en duelo sigue siendo primordial. Las autoridades británicas deberán ahora determinar las circunstancias exactas de estas sustituciones y las sanciones aplicables a este profesional.
Communauté
comentarios
Escribe un comentario
Sé el primero en comentar este artículo.