François Hollande presenta varias medidas para reformar fundamentalmente el sistema de pensiones francés. El expresidente propone una edad legal de jubilación de 63 años en 2028, un aumento gradual del período de cotización y un límite de cinco años para los incrementos de las pensiones.
En su manifiesto *Unidos: Un Nuevo Mundo, Una Nueva Izquierda *, que se publicará el 3 de septiembre, François Hollande sostiene que la cuestión de la reforma de las pensiones resurgirá inevitablemente tras las elecciones presidenciales de 2027. Su primera propuesta es fijar la edad legal de jubilación en 63 años, a partir del 1 de enero de 2028. Esta postura difiere del deseo de algunos miembros del Partido Socialista de volver a los 62 años. El expresidente propone entonces ajustar el período de cotización en función de la esperanza de vida. En lugar de modificar periódicamente la edad legal de jubilación, aboga por un mecanismo de ajuste gradual gestionado por los interlocutores sociales. Esta propuesta surge después de que François Hollande se opusiera al aumento a 64 años implementado durante la presidencia de Emmanuel Macron.
Las pensiones aumentaron solo un 1% durante cinco años.
François Hollande propone otra medida potencialmente delicada para los jubilados: limitar la indexación de las pensiones al 1% anual durante cinco años. Según él, el ahorro generado sería comparable al que se obtendría al aplazar la edad legal de jubilación un año. Sin embargo, esta medida conllevaría una pérdida de poder adquisitivo real para los jubilados si la inflación superara persistentemente este nivel. El expresidente también quiere introducir un componente de capitalización en el sistema de pensiones. Este componente estaría controlado por los interlocutores sociales y complementaría el sistema francés, que se basa principalmente en un modelo de reparto. Esto representaría un cambio significativo para alguien de la izquierda socialdemócrata. Al mismo tiempo, François Hollande presenta un plan más amplio para la financiación de la protección social. Propone reducir las cotizaciones de los empleados para que el salario neto se acerque al salario bruto. Para compensar esta disminución de los ingresos, está considerando un gravamen sobre una parte de las mayores herencias.
Un tipo impositivo del 24% sobre el IVA, pero del 0% en bienes esenciales.
La otra palanca sería una reforma profunda del sistema del IVA. François Hollande propone aumentar gradualmente su tipo estándar del 20% al 24%. A cambio, el tipo actual del 5,5% sobre ciertos productos se reduciría al 0% para bienes esenciales, especialmente alimentos, así como para energía y combustibles. Esta estructura refleja el deseo del expresidente de trasladar parte de la carga de la financiación del bienestar social del trabajo al consumo y la riqueza. En este ámbito, François Hollande defiende la "política de la oferta" implementada durante su mandato de cinco años. Como diputado por Corrèze, François Hollande mantiene al mismo tiempo la incertidumbre sobre su futuro político. Tiene previsto anunciar en diciembre si se presentará o no a las elecciones presidenciales de 2027. Sus propuestas sobre pensiones, salarios e impuestos ofrecen ahora los primeros esbozos concretos del programa que podría impulsar si volviera a la carrera por el Palacio del Elíseo.
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