Dos días después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia, los equipos de rescate buscan supervivientes entre los escombros de los edificios derrumbados. Cientos de personas han muerto y miles siguen desaparecidas.
Las operaciones de búsqueda continúan sin descanso en el oeste de Colombia, donde un terremoto de magnitud 7,4 ha causado estragos. Cuarenta y ocho horas después del sismo, el número de víctimas sigue siendo difícil de determinar con precisión: se han confirmado cientos de fallecidos, mientras que miles de personas permanecen desaparecidas.
Los hospitales de la región tienen dificultades para atender la afluencia de heridos. La escasez de suministros médicos agrava una situación ya crítica para los equipos sanitarios, desbordados por el número de víctimas que requieren tratamiento.
Las interrupciones en las comunicaciones suponen un obstáculo adicional para los equipos de rescate. Estas interrupciones ralentizan la coordinación de las operaciones y complican la evaluación de la verdadera magnitud de los daños en las zonas más afectadas.
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