El pintor y escultor palestino Sliman Mansour falleció el lunes 24 de agosto a los 79 años en su domicilio de Jerusalén Este, según anunció su familia. Durante décadas, el artista plasmó en su obra las tradiciones palestinas, el apego a la tierra y las consecuencias de la ocupación israelí. Su trabajo contribuyó a forjar una memoria visual que se ha convertido en parte inseparable de la identidad nacional palestina.
Nacido en 1947 en Birzeit, al norte de Ramallah, Sliman Mansour estudió arte y diseño en Jerusalén antes de graduarse en 1970. Su trayectoria artística se ha desarrollado en torno a temas como el exilio, la resistencia, la transmisión y la resiliencia. Sus pinturas y esculturas han trascendido el ámbito artístico para convertirse en vehículos de memoria colectiva para varias generaciones de palestinos.
"El camello de las cargas", una obra que se ha convertido en emblemática
Creada en 1973, su pintura más famosa, El camello de las penurias, representa a un anciano palestino cargando la ciudad de Jerusalén sobre su espalda. Esta imagen se ha convertido en una de las representaciones más reconocibles del sufrimiento y la resiliencia del pueblo palestino. El Ministerio de Cultura palestino lo homenajeó describiendo la obra como un «icono nacional y artístico».
La Galería Zawyeh de Ramallah rindió homenaje a una figura clave cuya obra expresaba la conexión del pueblo palestino con su patria. Galardonado con el Premio UNESCO-Sharjah de Cultura Árabe en 2019, Sliman Mansour deja un legado artístico de gran relevancia política, histórica y profundamente humana. Su fallecimiento priva al arte contemporáneo palestino de una de sus figuras más destacadas, pero sus creaciones seguirán encarnando una parte de la historia y la memoria de su pueblo.
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