Una semana antes de la inauguración de la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), Corea del Sur ha reforzado drásticamente la seguridad en la ciudad de Gyeongju, que acogerá a los líderes de las 21 economías miembros. Las autoridades surcoreanas anunciaron un plan de vigilancia y protección sin precedentes para garantizar el buen desarrollo del evento.
Cerca de 18.500 policías, unidades de élite, guardacostas y equipos SWAT se desplegarán en torno a la cumbre, con el apoyo de vehículos blindados, helicópteros e inhibidores de interferencias antidrones. En los últimos días se han realizado ejercicios de campo a gran escala para evaluar la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad ante una amenaza terrorista o un incidente grave. Las autoridades locales también han elevado el nivel de alerta nacional, especialmente en zonas turísticas y centros de transporte.
Una cuestión estratégica para Seúl
Corea del Sur considera esta cumbre una oportunidad para fortalecer su papel diplomático en la región Asia-Pacífico. Se espera que el presidente Yoon Suk-yeol aborde varios temas clave, como la seguridad regional, la cooperación económica y el intercambio tecnológico. También se espera la asistencia de líderes como Joe Biden y Xi Jinping. Fumio Kishida Seúl está situada en el foco internacional.
Las autoridades esperan demostrar la capacidad del país para garantizar la seguridad de un evento mundial, proyectando al mismo tiempo una imagen de estabilidad y modernidad.
Conocida por su patrimonio histórico y su tranquilidad, la ciudad de Gyeongju se ha transformado temporalmente en una fortaleza fuertemente custodiada. Seúl pretende afrontar este desafío logístico y político con éxito, en vísperas de un importante evento para la diplomacia económica mundial.