Las fuerzas de seguridad zambianas arrestaron a once personas, entre ellas varias figuras de la oposición, acusadas de planear una insurrección armada. La operación tuvo lugar el viernes por la noche en Lusaka, pocos días después de las elecciones presidenciales del 14 de agosto.
El gobierno zambiano afirma haber desarticulado un complot insurgente. Durante una redada llevada a cabo el viernes por la noche en la capital, las fuerzas de seguridad incautaron armamento militar de alta tecnología, municiones y otros materiales destinados, según las autoridades, a una rebelión armada. Once personas fueron arrestadas y detenidas en varias comisarías de Lusaka.
Patrick Kangwa, el máximo responsable estatal, declaró que los detenidos estaban vinculados a "planes militares que involucraban a ciudadanos extranjeros y campos de entrenamiento militar ilegales". Añadió que se produjo un intercambio de disparos entre los sospechosos y las fuerzas del orden durante la operación.
Entre los arrestados se encontraba Patrick Mwansa, esposo de Tasila Lungu, hija del expresidente Edgar Lungu, así como otras figuras políticas. Brian Mundubile, el principal candidato presidencial de la oposición, también estaba presente en el lugar durante la redada, según Kangwa.
Mundubile refutó enérgicamente la versión oficial, calificando la operación de "intento de asesinato" y afirmando que "varios compañeros resultaron heridos de bala" delante de él. Asimismo, declaró haber sido interrogado por oficiales del ejército zambiano sobre dos vídeos que había publicado y alegó haber sufrido malos tratos durante su detención, acusaciones que las autoridades niegan.
El candidato de la oposición se declaró vencedor al día siguiente de la votación y denunció irregularidades: la presencia de soldados en los colegios electorales y la manipulación de las papeletas. También acusó a Tanzania de enviar individuos para interferir en los comicios. Dar es Salaam rechazó categóricamente estas acusaciones.
Con los resultados de más de la mitad de las circunscripciones escrutadas, Mundubile se encuentra por detrás del presidente en funciones, Hakainde Hichilema. La comisión electoral suspendió brevemente el recuento el viernes, alegando violencia contra los funcionarios electorales y el robo de papeletas marcadas, antes de reanudar las operaciones ese mismo día.
En general, los observadores internacionales consideraron que el proceso electoral fue pacífico y ordenado, aunque expresaron su preocupación por las tardías reformas electorales y las restricciones a la libertad de prensa previas a la votación. La situación se mantiene en calma en Lusaka, si bien la presencia policial ha aumentado en algunas zonas de la capital.
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