Inicialmente, el Reino Unido se propuso conectar Londres con Manchester mediante una línea de alta velocidad completamente nueva. El proyecto, denominado HS2, tenía como objetivo reducir el tiempo de viaje entre ambas ciudades a aproximadamente 1 hora y 08 minutos, en comparación con las poco más de dos horas que dura la línea existente, además de liberar capacidad en la red ferroviaria convencional.
Esta ambición se redujo considerablemente en 2023 con el abandono del ramal Birmingham-Manchester. El proyecto HS2 se limita ahora principalmente a una nueva línea entre Londres y Birmingham. Los trenes de alta velocidad podrán seguir llegando a Manchester, pero tendrán que utilizar líneas convencionales en el norte de la región de Midlands.
La puesta en marcha se pospone hasta finales de la década de 2030.
No se prevé que los primeros trenes entre la estación Old Oak Common de Londres y Birmingham circulen hasta entre 2036 y 2039. La llegada de trenes a Euston, en el centro de Londres, podría demorarse hasta entre 2040 y 2043.
La construcción del túnel de 7,2 kilómetros que une Old Oak Common con Euston comenzó en enero de 2026. El gobierno considera esta ampliación esencial para evitar que los pasajeros tengan que hacer transbordo en el oeste de Londres. La transformación de la zona de Euston podría generar 41 millones de libras para la economía británica de aquí a 2053.
Una factura que supera los 100 mil millones de libras
El coste del HS2 se estima ahora entre 87,7 y 102,7 millones de libras, frente a los aproximadamente 32 millones que se calculaban cuando se anunció por primera vez en 2012. Los retrasos, la inflación, la complejidad técnica y la mala gestión de algunos contratos explican gran parte de este sobrecoste.
Para reducir costos, la velocidad máxima de los trenes se ha disminuido de 360 a 320 km/h. Sin embargo, el gobierno sostiene que abandonar el proyecto por completo costaría casi lo mismo que completarlo, debido a los contratos ya firmados, los terrenos adquiridos y la infraestructura actualmente en construcción.
Manchester sigue esperando su verdadero camino rápido.
Los trenes del futuro podrán continuar su viaje a Manchester incorporándose a la línea principal de la costa oeste, pero esta solución no replicará el ahorro de tiempo prometido por el proyecto original. Incluso podría agravar la congestión en ciertos tramos de la red, ya que los trenes de alta velocidad tendrán que compartir vías con servicios regionales y transporte de mercancías.
Londres, sin embargo, no ha abandonado definitivamente la idea de una nueva conexión con Manchester. El gobierno ha mencionado la futura construcción de una línea entre Birmingham y Manchester, tras la finalización del proyecto Northern Powerhouse Rail, un ambicioso programa de 45 millones de libras esterlinas diseñado para mejorar las conexiones en el norte de Inglaterra. Aún no se ha establecido un calendario definitivo, por lo que la línea de alta velocidad entre Londres y Manchester sigue siendo una perspectiva lejana.
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