El ministro de Defensa lituano, Robertas Kaunas, advirtió el jueves que Moscú podría atacar infraestructuras críticas en los estados bálticos utilizando drones ucranianos recuperados, para desacreditar a Kiev y fracturar el apoyo de la OTAN.
El escenario descrito por Robertas Kaunas es preciso: los restos de drones ucranianos derribados o estrellados en territorio ruso serían recuperados, ensamblados para construir drones funcionales y utilizados para atacar infraestructuras críticas en los países bálticos. El objetivo declarado sería culpar a Kiev y debilitar el apoyo militar occidental a Ucrania.
«Estamos hablando de una posible operación de falsa bandera, en la que se podría utilizar un dron ucraniano simulado», declaró el ministro en una rueda de prensa. «Este es, por el momento, el escenario más realista». Sin embargo, aclaró que no hay indicios de que dicha operación sea inminente, aunque Rusia está desarrollando activamente diversos escenarios.
El mecanismo propuesto se basa en hechos comprobados: Ucrania realiza regularmente ataques con drones de largo alcance contra objetivos militares y energéticos en Rusia. Algunos de estos drones son interceptados o se estrellan, dejando restos en manos de las fuerzas rusas. «[Rusia] es capaz de ensamblarlos para convertirlos en un dispositivo funcional», afirmó Kaunas.
Ante esta amenaza, Lituania ha reforzado la seguridad en torno a varios emplazamientos considerados sensibles: la terminal de gas natural licuado de Klaipėda, la interconexión eléctrica LitPol Link con Polonia cerca de Alytus, una importante subestación transformadora en el mismo distrito y la central hidroeléctrica de bombeo de Kruonis.
El país no es ajeno a los incidentes aéreos. A principios de este año, drones ucranianos se estrellaron en su territorio tras ser desviados de sus rutas de vuelo por sistemas rusos de guerra electrónica. El año pasado, dos drones rusos entraron en el espacio aéreo lituano procedentes de Bielorrusia. Sin embargo, un ataque deliberado contra infraestructura constituiría una escalada de naturaleza completamente diferente.
El ministro enmarcó esta amenaza en el contexto de la fragilidad interna del régimen ruso. Según él, la sociedad rusa comienza a preguntarse «por qué hay escasez de combustible, por qué arden almacenes y por qué drones ucranianos sobrevuelan Rusia». Para mantener su control del poder, «el régimen ruso busca formas alternativas de intensificar las tensiones», afirmó. Uno de los objetivos sería sembrar la división dentro de la Alianza Atlántica y reducir la ayuda militar a Kiev. «Pero les aseguro que esto no sucederá», concluyó Robertas Kaunas.
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