Washington ha anunciado una nueva ronda de sanciones contra nueve entidades cubanas, incluido el Ministerio de Construcción. Las entidades sancionadas operan principalmente en los sectores minero y metalúrgico. Las autoridades estadounidenses las acusan de contribuir a la financiación del aparato represivo cubano mediante el control de sectores económicos estratégicos.
Funcionarios del Instituto Cubano de la Amistad con los Pueblos también están implicados en estas medidas. Estados Unidos sospecha que esta organización participa en la creación de una red dedicada a reclutar y radicalizar militantes en territorio estadounidense bajo el pretexto de intercambios educativos y culturales. La Habana no respondió de inmediato a estas acusaciones.
Una política de máxima presión
El secretario de Estado, Marco Rubio, también criticó al gobierno cubano por aprovechar el centenario del nacimiento de Fidel Castro para recibir a otra delegación de simpatizantes extranjeros. Washington sostiene que estos visitantes tenían la misión de establecer contactos con funcionarios del régimen. Esta iniciativa forma parte de la batalla ideológica que libra la administración Trump contra el comunismo cubano.
Desde enero, Estados Unidos también ha impuesto un bloqueo petrolero de facto a Cuba, lo que ha agravado la escasez de energía y los apagones en la isla. Varias sanciones ya han afectado a Gaesa, el poderoso conglomerado controlado por las fuerzas armadas cubanas. Donald Trump considera a Cuba una amenaza para la seguridad nacional estadounidense y mantiene una estrategia destinada a aislar económicamente al régimen.
Communauté
comentarios
Escribe un comentario
Sé el primero en comentar este artículo.