Las autoridades estadounidenses imputaron el miércoles al expresidente cubano Raúl Castro, de 94 años, en un caso que se remonta a 1996. El hermano de Fidel Castro está acusado de conspiración para asesinar a estadounidenses, así como de homicidio, en relación con el derribo de dos aviones civiles estadounidenses. Cuatro cubanoamericanos murieron en los ataques, que marcaron un punto de inflexión en las relaciones entre Washington y La Habana. Otras personas también están implicadas en este dramático caso judicial.
Un punto de inflexión en las relaciones con Cuba.
Los hechos se remontan a hace 29 años, pero Estados Unidos está cruzando un nuevo umbral en su campaña de presión contra el régimen cubano. Al atacar directamente al exlíder, Washington envía un contundente mensaje político a La Habana. Raúl Castro, quien sucedió a su hermano Fidel antes de ceder el poder, enfrenta ahora graves cargos penales presentados por un tribunal estadounidense. Esta acusación se produce en medio de las persistentes tensiones entre ambos países.
El caso se originó por la muerte de cuatro cubanoamericanos residentes en Estados Unidos. Las aeronaves atacadas eran aviones civiles estadounidenses, destruidos en operaciones atribuidas al régimen de La Habana. Las autoridades estadounidenses esperaron casi tres décadas antes de iniciar oficialmente el proceso contra el expresidente. Raúl Castro, de 94 años, no ha respondido públicamente a estas acusaciones, que reabren un caso archivado desde hace mucho tiempo.
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