Las tensiones aumentan entre Gabriel Attal y Édouard Philippe. Los dos ex primeros ministros de Emmanuel Macron ahora muestran abiertamente sus diferencias sobre la estrategia a seguir de cara a 2027, ya que cada uno pretende consolidarse como el principal candidato del bloque centrista.
El domingo, Gabriel Attal se distanció del plan de Édouard Philippe de formar una amplia coalición de "derecha y centro" tras las elecciones presidenciales, ya sea como un nuevo partido o una confederación. "El reto de estas elecciones es evitar recrear los partidos de hace veinte años, con las mismas personas e ideas de entonces", declaró el candidato del Renacimiento.
"Nadie va a terminar el partido."
Gabriel Attal también cuestiona la condición de favorito que se le atribuye al alcalde de Le Havre. «Édouard Philippe lleva tres años como candidato, yo tres meses», señaló, afirmando que las diferencias entre ambos suelen estar dentro del margen de error de las encuestas. «No hay un candidato natural ni un favorito, salvo los extremos. Nadie tiene la victoria asegurada», insistió.
Édouard Philippe optó por responder haciendo un llamamiento al fin de los "ataques mezquinos". "Al final, tendremos que unirnos", declaró, antes de sugerir que cada uno "dirija sus ataques" a sus verdaderos adversarios: Marine Le Pen, cuyo proyecto considera "peligroso para el país", y Jean-Luc Mélenchon, cuyas propuestas le parecen "una locura para el país".
Este enfrentamiento ilustra las crecientes tensiones dentro del bloque central a ocho meses de las elecciones. En el círculo íntimo de Édouard Philippe, algunos ya denuncian la "arrogancia" de Gabriel Attal, mientras que el bando del Renacimiento resta importancia a la situación y sostiene que es posible expresar diferencias sin recurrir a hablar de una ruptura total.
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