El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, defendió el domingo el memorando de entendimiento alcanzado con Estados Unidos, presentándolo como la mejor opción para resolver una situación que describió como "ni guerra ni paz". El plazo de sesenta días estipulado en el acuerdo ha expirado sin que se haya producido ningún avance significativo.
Masoud Pezeshkian optó el domingo por pronunciarse en defensa del memorando de entendimiento firmado en junio por Donald Trump, cuyo plazo venció la semana pasada sin que se alcanzara ningún acuerdo. El presidente iraní afirma que los miembros del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN) comparten esta interpretación, en nombre de la "dignidad, la sensatez y el interés nacional".
«No hay ni una sola cláusula en este acuerdo que se asemeje a una capitulación», declaró en unas palabras publicadas por la agencia oficial de noticias IRNA. «El Líder Supremo establece las directrices, y nosotros seguiremos ese camino».
El acuerdo, rubricado por Washington en junio, establecía un plazo de sesenta días para poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Israel, al tiempo que exigía que Teherán abandonara sus ambiciones nucleares. Dicho plazo ya ha expirado, y la situación en el estrecho de Ormuz permanece estancada: Irán cerró esta vía marítima estratégica en respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes, paralizando parte del comercio mundial durante los últimos seis meses.
Pezeshkian hizo hincapié en la necesidad de que Irán supere este estancamiento para atraer capital extranjero. "El capital y el dinero son extremadamente sensibles al riesgo", afirmó. "Debemos eliminar ese riesgo del país".
En el ámbito diplomático, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní anunció el domingo que el jefe del ejército paquistaní, Asim Munir, visitaría Teherán el lunes. Según Teherán, esta visita forma parte de los esfuerzos continuos de Pakistán por consolidar la paz y la seguridad en la región. Islamabad desempeñó un papel clave en la negociación del memorando entre Washington y Teherán. Pakistán también firmó este mes un acuerdo de cooperación en materia de seguridad regional con Arabia Saudita y Turquía, lo que algunos observadores interpretan como un intento de contrarrestar la influencia iraní.
Estas muestras de apertura contrastan marcadamente con el tono adoptado por Mohsen Rezaei, el nuevo jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN), conocido por su postura intransigente. Advirtió a los países vecinos que no prestaran ningún tipo de ayuda al esfuerzo bélico estadounidense: «Si [Trump] quiere hacer algo, tomaremos represalias sísmicas». Rezaei añadió que Irán podría atacar rutas alternativas de exportación de petróleo fuera del estrecho de Ormuz si los países vecinos se unieran a la guerra económica que Washington libra contra Teherán.
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