Tras varios meses turbulentos, Philippe Salle ha asumido oficialmente sus funciones como CEO de Atos, con la misión de estabilizar y reestructurar el grupo de TI. Nombrado el pasado octubre, ya había asumido la presidencia del consejo de administración y ahora se convierte en el quinto ejecutivo en tres años en intentar reencauzar la empresa.
Atos acaba de completar una importante reestructuración financiera, finalizada en diciembre, que redujo su deuda de 5 millones de euros a 2,1 millones. Sin embargo, aún quedan muchos desafíos: el grupo perdió el contrato de los Juegos Olímpicos ante Deloitte, y su principal accionista, Onepoint, ha iniciado su salida de la compañía.
Philippe Salle, exdirector de Altran, Elior y Foncia, ya ha invertido al menos 9 millones de euros en Atos, una señal contundente que busca tranquilizar a accionistas y empleados. Sin embargo, los sindicatos se mantienen cautelosos, a la espera de una visión estratégica clara que probablemente no se revelará hasta la publicación de los resultados anuales, previstos para el 5 de marzo.
El futuro de Atos dependerá ahora de su capacidad para recuperar la confianza del mercado, estabilizar su gobernanza y reposicionarse frente a la creciente competencia en el sector digital y de la nube.