Las tensiones diplomáticas entre Túnez y París han dado un nuevo giro. El Ministerio de Asuntos Exteriores tunecino anunció que había convocado al embajador francés después de que un canal de televisión pública francés emitiera una entrevista con una persona buscada por las autoridades tunecinas. Sin mencionar explícitamente al medio de comunicación ni a su invitado, las autoridades tunecinas parecen referirse a una reciente entrevista concedida por el expresidente Moncef Marzouki a France 24.
En un comunicado, Túnez denunció un «acto de injerencia inaceptable», argumentando que la transmisión socava la soberanía del Estado tunecino, sus instituciones y su seguridad nacional. El gobierno también acusó a su interlocutor de realizar declaraciones que equivalen a una incitación a la sedición y al conflicto interno.
Túnez culpa a Francia
Las autoridades tunecinas también acusan a los medios públicos franceses de difundir contenido hostil al Estado tunecino. Consideran que la naturaleza pública del medio en cuestión implica una "responsabilidad moral" para Francia y solicitan a París que tome las medidas necesarias para evitar que dicho contenido se repita.
Esta citación se produce en medio de unas relaciones ya tensas entre los dos países, marcadas por las críticas recurrentes de Túnez a ciertos medios de comunicación y posturas políticas francesas sobre la situación interna en Túnez.
Moncef Marzouki denuncia una grave crisis política.
Moncef Marzouki, presidente de Túnez entre 2011 y 2014, vive actualmente exiliado en Francia. Opositor declarado del presidente Kaïs Saïed, ha sido condenado en varias ocasiones por los tribunales tunecinos, en particular por cargos relacionados con la seguridad del Estado, decisiones que él impugna.
En entrevistas con France 24, describió Túnez como un país que atraviesa una "crisis política de excepcional gravedad" y sugirió que podría sufrir una profunda convulsión. Estas declaraciones provocaron fuertes reacciones entre los partidarios del régimen.
Desde la toma del poder institucional en julio de 2021, que permitió a Kaïs Saïed concentrar los principales poderes ejecutivo y legislativo, varias organizaciones internacionales de derechos humanos, entre ellas Amnistía Internacional, han estado advirtiendo sobre un deterioro de las libertades públicas y el estado de derecho en Túnez.
Communauté
comentarios
Escribe un comentario
Sé el primero en comentar este artículo.