Le président américain Donald Trump El viernes ordenó la instalación de letreros frente al Museo Nacional de Historia Americana en Washington, para advertir a los visitantes que, en su opinión, sus exposiciones deben corregirse para presentar información precisa sobre la historia del país.
Un decreto que se basa en un informe controvertido.
Este decreto se basa en un informe publicado a principios de julio por el consejo de política interna de la Casa Blanca, que describe a los líderes de la Institución Smithsonian, que administra el museo, como activistas radicales en quienes no se puede confiar para narrar la historia estadounidense de manera honesta y unificadora. El documento critica a la institución, en particular, por no destacar suficientemente el papel central de la fe cristiana en la historia de la nación.
La directora del museo, la historiadora Anthea Hartig, la primera mujer en ocupar el cargo, respondió que el informe no caracterizaba de forma justa ni precisa la totalidad del trabajo realizado por la institución.
Una campaña lanzada en marzo contra varios museos federales
Este último acontecimiento forma parte de una campaña más amplia lanzada en marzo con una orden ejecutiva inicial titulada "Restaurando la verdad y la cordura en la historia estadounidense", que acusaba a la Institución Smithsonian de haber sucumbido a una ideología divisiva basada en la raza. Donald Trump ya había destituido al director de la National Portrait Gallery, otro museo de la misma institución, en mayo de 2025 por los mismos motivos.
La revisión iniciada por la Casa Blanca afecta a un total de ocho museos de la Institución Smithsonian, entre ellos el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana y el Museo Nacional de Arte Americano, en medio de crecientes tensiones sobre la narrativa oficial de la historia de Estados Unidos a medida que se acerca el 250 aniversario de la independencia.
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