La declaración no deja lugar a dudas. Dirigiéndose a los activistas reunidos en la escuela de verano de los Jóvenes Insoumis, Louis Boyard explicó lo que pensaba hacer si su partido llegaba al poder. Entre las primeras medidas prometidas por el diputado de LFI por Val-de-Marne: cerrar CNews. «Comenzaremos, la primera semana, prohibiendo CNews », declaró entre aplausos y vítores de parte del público. Una declaración preocupante viniendo de un cargo electo. Porque Louis Boyard no habla de atacar políticamente a CNews, denunciar su línea editorial, remitir casos a la ARCOM (Autoridad Reguladora Francesa de la Comunicación Audiovisual) por infracciones, ni siquiera de reformar la normativa de radiodifusión. Simplemente promete «prohibir» un medio de comunicación cuyas políticas su movimiento rechaza.
Louis Boyard quiere empezar por silenciar a CNews.
La redacción elegida es particularmente provocadora. «Primera semana»: según Louis Boyard, una de las prioridades urgentes al llegar su partido al poder sería clausurar un canal de televisión. El diputado se posiciona así menos como un opositor político de CNews que como un censor que, una vez en el poder, decidiría qué medios de comunicación tienen derecho a emitir. Todo el mundo es libre de criticar a CNews, a sus periodistas, a sus columnistas o a su línea editorial. La France Insoumise lo hace con frecuencia, y a veces con extrema vehemencia. Pero existe una diferencia fundamental entre combatir las ideas difundidas por un medio de comunicación y anunciar su clausura una vez en el poder político. Es precisamente esta línea la que Louis Boyard cruza con su declaración.
Una retórica autoritaria difícil de conciliar con la libertad de prensa.
La escena es impactante: un miembro del parlamento anuncia a sus seguidores que su partido prohibirá un canal de televisión en cuanto llegue al poder, y la sala aplaude. Esta forma de concebir la relación entre el poder y los medios de comunicación se asemeja más a la lógica autoritaria que al funcionamiento normal de una democracia pluralista. En un sistema democrático, un gobierno debe aceptar la existencia de medios de comunicación hostiles, que critican sus políticas y que dan voz a sus opositores. Un líder político puede, por supuesto, considerar que un canal es parcial, denunciar sus prácticas y utilizar los procedimientos legales cuando considere que está incumpliendo sus obligaciones. Lo que resulta mucho más problemático es prometer su eliminación en cuanto se acceda al poder. Presentado de esta manera, el método descrito por Louis Boyard consiste en que el poder político decida qué medios de comunicación están autorizados y cuáles no. Este concepto evoca las prácticas de los regímenes autoritarios, en los que quienes ostentan el poder buscan precisamente controlar o eliminar los medios de comunicación considerados hostiles.
CNews, el enemigo declarado de La France insoumise
Las relaciones entre La France Insoumise (LFI) y CNews han sido pésimas durante varios años. Jean-Luc Mélenchon y numerosos dirigentes de LFI acusan regularmente al canal del grupo Canal+ de promover ideas de derecha y ultraderecha. Louis Boyard también ha denunciado desde hace tiempo la concentración de la propiedad de los medios de comunicación en manos de los más ricos. En la Asamblea Nacional, acusó, en particular, a los multimillonarios de intentar influir en la opinión pública a través de los medios que controlan. Estas críticas son perfectamente legítimas en el debate público. Cualquier partido político puede cuestionar la concentración de medios, proponer nuevas regulaciones o denunciar la programación de un canal. Pero anunciar la "prohibición" de un medio de comunicación en la primera semana de mandato es algo completamente distinto y evoca los peores tiempos del comunismo.
Un gobierno no puede decidir arbitrariamente eliminar un canal.
Ante todo, y contrariamente a lo que esta afirmación podría sugerir, el destino de un canal de televisión no depende de los caprichos de un miembro del parlamento, un ministro o un presidente. La radiodifusión francesa está regulada por ley y supervisada por Arcom. Este organismo regulador puede emitir notificaciones formales e imponer sanciones a las emisoras cuando incumplen sus obligaciones. Las decisiones tomadas en este ámbito también están sujetas a revisión judicial. Además, la libertad de expresión, la libertad de comunicación y el pluralismo mediático gozan de una sólida protección legal. En otras palabras, llegar al poder no otorga la facultad de cerrar un canal simplemente porque no se esté de acuerdo con su línea editorial.
El ex comentarista de televisión convertido en crítico de los medios
Esta declaración cobra especial relevancia al considerar la trayectoria de Louis Boyard. Antes de ser elegido diputado en 2022, él mismo había sido una figura habitual en televisión y radio. Participó notablemente en el programa Grandes Gueules de RMC y fue comentarista de Touche pas à mon poste! en C8. El excomentarista, ahora diputado, defiende actualmente una medida radical contra otro canal perteneciente al mismo sector mediático al que ahora se opone abiertamente.
Prohibir CNews hoy, ¿y qué otros medios de comunicación mañana?
En definitiva, esta es la pregunta que plantea esta declaración. Si un poder político se arroga el derecho de clausurar un canal de televisión porque considera que su línea editorial es peligrosa u hostil desde el punto de vista ideológico, ¿qué criterios utilizará entonces para decidir qué medios de comunicación son aceptables? Hoy es CNews. Mañana, ¿por qué no una emisora de radio, un periódico o un sitio web particularmente crítico con el gobierno? Sin duda, Louis Boyard pretendía entusiasmar a su audiencia señalando a uno de los adversarios favoritos de La France Insoumise. Pero al prometer una sala entusiasta para comenzar su posible ejercicio del poder mediante la prohibición de un canal de televisión, el propio diputado adopta la retórica de un censor. Y cuando un funcionario electo empieza a explicar qué medios de comunicación silenciará una vez en el poder, la cuestión de la libertad de prensa deja de ser un asunto menor.