Guadalupe está experimentando un envejecimiento poblacional particularmente acelerado. Para 2030, se prevé que más del 36 % de los habitantes del archipiélago tengan al menos 60 años, mientras que el número de personas mayores de 75 años podría aumentar en casi un 50 %. Esta transformación se produce en un contexto marcado por el descenso de la natalidad y una tasa de crecimiento demográfico negativa.
Para entonces, cerca de 28.000 personas mayores podrían encontrarse en una situación de dependencia. La atención domiciliaria, preferida por muchas familias de Guadalupe, requerirá un aumento considerable de los servicios de apoyo. Se prevé la creación de más de 1.600 puestos de trabajo especializados para satisfacer la creciente demanda de cuidados, asistencia diaria y adaptaciones en el hogar.
Una consulta dedicada a la autonomía
Prevenir la pérdida de independencia también representa un importante reto económico. Según el Tribunal de Cuentas, cada año adicional de buena salud después de los 65 años ahorraría al sistema nacional de seguro de salud 1,5 millones de euros. En Guadalupe, el objetivo será, en particular, retrasar la aparición de la dependencia, mejorando al mismo tiempo el apoyo a las personas mayores y a sus cuidadores.
El gobierno ha iniciado una consulta pública para elaborar su futura política de autonomía, que se presentará este otoño. El cuestionario consta de quince preguntas sobre adaptaciones de vivienda, residencias de ancianos, apoyo a los cuidadores y el reconocimiento de las profesiones asistenciales. Esta consulta, anónima y accesible a través de la plataforma Agora, permanecerá abierta hasta el 20 de septiembre de 2026.
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