El juicio por la muerte de Diego Maradona sigue sacando a la luz testimonios incriminatorios. Jana Maradona, una de las hijas del excampeón argentino, acusó al médico personal de su padre de presionar a la familia para que aceptaran la hospitalización domiciliaria tras su cirugía cerebral, a pesar de sus reservas sobre esta opción.
Según su testimonio, la decisión se tomó a principios de noviembre de 2020, durante una reunión familiar con varios profesionales de la salud. Diego Maradona acababa de someterse a una neurocirugía para tratar un hematoma subdural. La cuestión era determinar las condiciones de su convalecencia: si debía permanecer en un centro médico o continuar su atención en una residencia especialmente adaptada.
"Confiaba en ellos." El arrepentimiento de Jana Maradona
Jana Maradona explicó que creyó en las garantías dadas a la familia. La hospitalización domiciliaria se presentó como una solución seria, con monitoreo continuo, atención las 24 horas y la posibilidad de que los médicos intervinieran con la frecuencia necesaria. Pero ahora afirma que esta decisión fue decisiva en lo que sucedió después. Según ella, el médico de Diego Maradona insistió en evitar una clínica de rehabilitación, creyendo que el exfutbolista no la aceptaría y que esta opción expondría el centro a demasiada atención mediática. La hija de la leyenda argentina declaró "Confiaba en ellos."Al hablar de las explicaciones dadas en aquel momento, ahora expresa un profundo arrepentimiento por esa decisión, que considera uno de los factores que contribuyeron a la muerte de su padre.
Una convalecencia considerada insuficientemente supervisada
El juicio revisa las condiciones en las que Diego Maradona fue atendido durante sus últimos días. Se examinan varios aspectos: el nivel de supervisión médica, el equipamiento disponible, la organización de la atención y la respuesta de los profesionales ante el estado del exfutbolista. El tribunal busca determinar si la atención domiciliaria brindada fue apropiada para su condición. Los debates se centran, en particular, en el hecho de que Maradona, tras haber sido operado recientemente y encontrarse debilitado, habría requerido un centro mejor equipado y una vigilancia más estrecha.
Siete profesionales sanitarios implicados
Siete profesionales de la salud están siendo procesados en este caso, entre ellos médicos, un psiquiatra, un psicólogo y enfermeros. Se les sospecha de negligencia que pudo haber contribuido a la muerte de Diego Maradona. Todos enfrentan severas penas si son declarados culpables. El juicio determinará si las decisiones tomadas con respecto a su recuperación constituyeron errores médicos, negligencia grave o una serie de malas decisiones con consecuencias fatales.
Una muerte solitaria, tras varias horas de agonía.
Cabe recordar que Diego Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, a causa de una crisis cardiorrespiratoria asociada a edema pulmonar. En ese momento se encontraba en la residencia que había alquilado para su convalecencia. Los médicos forenses estimaron que pudo haber sufrido una agonía de aproximadamente doce horas antes de ser hallado muerto a la mañana siguiente por una enfermera. Este detalle refuerza las dudas sobre la calidad de la atención que recibió y la capacidad del equipo médico para detectar cualquier deterioro en su estado.