A partir del 1 de octubre, ciertas bragas y copas menstruales reutilizables estarán cubiertas por el seguro médico. Esto se aplicará a las mujeres menores de 26 años, así como a las afiliadas al régimen complementario de seguro de salud solidario, lo que podría beneficiar a 6,7 millones de personas.
Para poder optar a este programa, la ropa interior menstrual debe tener al menos tres capas: una capa de drenaje de algodón orgánico o lyocell, una capa absorbente y una capa impermeable para evitar fugas. Además, debe resistir un mínimo de 52 lavados a 30 °C y ofrecer una capacidad de absorción de al menos 12 mililitros.
La cobertura está limitada a dos productos por año.
Los fabricantes deberán ofrecer al menos ocho tallas diferentes de ropa interior menstrual y dos tallas de copas menstruales. La cobertura se limitará a dos productos por año, que se dispensarán en farmacias. Para las menores de 26 años, el seguro médico nacional reembolsará entre el 55 % y el 65 % del precio, y el resto podrá ser cubierto por un seguro médico complementario.
Estos criterios ya están siendo criticados por algunos fabricantes franceses, que consideran insuficiente el requisito de 52 lavados y temen una mayor competencia de los productos fabricados en Asia. El precio de venta fijado en 14,40 € sin IVA también podría perjudicar a las marcas que producen en Francia, cuyos costes de fabricación son más elevados.
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