Las autoridades iraníes anunciaron el sábado la detención, en los últimos meses, de 20 personas sospechosas de ser agentes del Mossad, el servicio de inteligencia israelí. Según el portavoz judicial Asghar Jahangiri, estas personas no recibirán ninguna indulgencia y servirán de ejemplo mediante decisiones judiciales firmes.
Esta declaración se produce pocos días después de la ejecución, el miércoles, de Rouzbeh Vadi, un científico nuclear condenado por espiar para Israel. Vadi fue acusado de difundir información sobre otro científico nuclear iraní muerto en ataques aéreos atribuidos a Israel en junio.
Jahangiri declaró que se habían retirado los cargos contra algunos de los sospechosos arrestados y que habían sido puestos en libertad, sin proporcionar cifras exactas. También indicó que toda la información relacionada con el caso se haría pública una vez concluidas las investigaciones.
Teherán acusa regularmente a Israel de llevar a cabo operaciones de sabotaje y asesinatos selectivos en su territorio, en particular contra sus programas nucleares y militares. Israel, que considera a Irán una amenaza estratégica, no ha reaccionado públicamente a estas últimas detenciones.