El ministro de Asuntos Exteriores egipcio, Badr Abdelatty, declaró el jueves que su país está trabajando con Qatar y Turquía para persuadir a Hamás de que acepte el plan del presidente estadounidense Donald Trump para poner fin a la guerra que ha estado asolando Gaza durante casi dos años.
En una conferencia organizada en París por el Instituto Francés de Relaciones Internacionales, Abdelatty advirtió que el conflicto corría el riesgo de intensificarse si el movimiento palestino rechazaba las propuestas estadounidenses. Según él, la única solución residía en el desarme gradual de Hamás y en la ausencia de cualquier pretexto que permitiera a Israel continuar su ofensiva militar.
El ministro recalcó la necesidad de que los mediadores regionales mantengan la presión sobre Hamás, al tiempo que enfatizó que la prioridad debe seguir siendo la protección de los civiles palestinos y la entrega de ayuda humanitaria. «Hamás debe comprender que persistir en la confrontación solo alimentará la espiral de violencia y agravará el sufrimiento en Gaza», afirmó.
El plan presentado por Donald Trump, con el apoyo de Israel, exige un alto el fuego gradual y el establecimiento de mecanismos de seguridad supervisados por actores internacionales. Sin embargo, sigue siendo fuertemente cuestionado por un segmento de la sociedad palestina y varios aliados de Hamás, quienes lo consideran una capitulación forzada.
El papel activo de Egipto, como mediador tradicional en las crisis entre Israel y Hamás, resulta crucial en un momento en que la tensión se mantiene particularmente alta. Sin embargo, el resultado de las conversaciones sigue siendo incierto, mientras los combates y la destrucción siguen asolando Gaza.
¿Qué debemos recordar rápidamente?
El ministro de Asuntos Exteriores egipcio, Badr Abdelatty, declaró el jueves que su país estaba trabajando, junto con Qatar y Turquía, para persuadir a la