El domingo, durante la final de la Copa Africana de Naciones, brahim diaz Fue protagonista de un episodio dramático que marcaría su carrera y la historia del fútbol marroquí. Mientras Marruecos se enfrentaba a Senegal, el jugador recibió un generoso penalti en el minuto 114, tras 24 minutos de descuento. Una oportunidad inesperada para dar la victoria a su equipo en los últimos segundos. Este penalti podría haberle dado a Marruecos su primer título de la Copa Africana de Naciones desde 1976 y haber convertido a Brahim Díaz en un héroe nacional de por vida. El destino quiso lo contrario...
Un penalti fallado a lo Panenka y un arrepentimiento eterno
En un intento completamente descabellado en ese momento del partido por humillar al portero senegalés, Brahim Díaz optó por hacer un MuñecaEl problema: el centrocampista ofensivo del Real Madrid falló por completo su disparo, que fue fácilmente atajado por Édouard Mendy, el portero senegalés, quien no podía haber pedido más. Este error le permitió a Senegal marcar en la prórroga y ganar el partido, sumiendo a Marruecos en una inmensa decepción y tristeza. Brahim Díaz, máximo goleador del torneo, fue sustituido por Walid Regragui, el seleccionador marroquí visiblemente frustrado. Entre lágrimas en el banquillo, el jugador supo que este error lo perseguiría de por vida. Inconsolable, con gran pesar, Brahim Díaz fue a recoger su trofeo de máximo goleador. Un trofeo soso y de mal gusto…
Una cicatriz para toda la vida
Lamentablemente, este penal fallado dejará una huella imborrable en la carrera de Brahim Díaz. Donde podría haberse convertido en un símbolo nacional y un ícono para toda la vida, ahora se enfrenta a la hostilidad y las críticas de muchos aficionados. El gesto, considerado arrogante y carente de humildad por algunos, ha causado conmoción e incomprensión en todo el país.
Peor aún, las repercusiones van mucho más allá del ámbito deportivo. La Copa Africana de Naciones tiene importantes implicaciones geopolíticas, ya que las rivalidades históricas entre países vecinos se exacerban durante la competición. Bastaba con presenciar las escenas de júbilo en Argelia tras la victoria de Senegal para comprender cómo esta derrota de Marruecos trasciende el ámbito deportivo. Esta es una razón más por la que Brahim Díaz es tildado de paria ante los ojos del público marroquí, cuando podría haber sido un héroe nacional para siempre.
Brahim Díaz quería jugar con España, pero fue Marruecos y lo buscó…
Esta decepción con Marruecos fue algo que Brahim Díaz quizá nunca hubiera experimentado. De madre española, pero con una abuela paterna nacida en Marruecos, Brahim Díaz podría haber elegido entre ambos países. Inicialmente, el jugador quería consolidarse con La Roja. Tras ser contactado en varias ocasiones por entrenadores marroquíes, el delantero se negó durante mucho tiempo, con la esperanza de dejar huella con España.
Brahim Díaz comenzó su carrera en las selecciones juveniles españolas, donde destacó rápidamente. Con la sub-17, participó en la Eurocopa de 2016 en Azerbaiyán, marcando tres goles decisivos contra Italia, Alemania y Portugal en la final. Aunque España perdió en los penaltis, la prensa española lo aclamó como la revelación del torneo.
Posteriormente, ascendió en las categorías inferiores de las selecciones sub-19 y sub-21, participando en las eliminatorias para la Eurocopa Sub-19 y la Eurocopa Sub-21 de 2021, donde destacó con actuaciones clave, entre ellas dos goles contra las Islas Feroe. Estos éxitos lo impulsaron gradualmente hacia la selección absoluta española. Su primera y única aparición con la absoluta fue el 6 de junio de 2021 contra Lituania, donde marcó un gol en un partido amistoso.
En esta etapa, las reglas de la FIFA aún permitían a Brahim Díaz cambiar su nacionalidad deportiva, ya que los partidos juveniles y los amistosos no contaban.
En octubre de 2023, Brahim Díaz finalmente inició el proceso para representar oficialmente a Marruecos. El 2 de marzo de 2024, la FIFA validó su cambio de nacionalidad deportiva, formalizando su decisión y poniendo fin a las especulaciones. Fue incluido de inmediato en la convocatoria preliminar de Marruecos para los partidos amistosos de marzo de 2024.
Del paraíso al infierno…
Tras largas deliberaciones entre España y Marruecos, Brahim Díaz podría haberse convertido en héroe nacional anoche. Pero su penalti fallado en la final de la Copa Africana de Naciones, sin duda, lo perseguirá el resto de su carrera. Su acción, percibida por algunos como arrogante, imprudente y egoísta, sumió al país en el luto. Marruecos, que llevaba desde 1976 esperando levantar este trofeo, tendrá que esperar aún más, aunque el paraíso parecía estar a su alcance. Pero, en definitiva, fue un infierno de dolor el que azotó a toda una nación. Así que sí, es "solo" fútbol. Pero la herida tardará mucho en cicatrizar...