El partido de Nigel Farage ha introducido una serie de medidas radicales contra el trabajo ilegal en el Reino Unido, incluidas penas de prisión de hasta cinco años para los directores de empresas, incluso si desconocían la situación migratoria de sus empleados.
Zia Yusuf, una figura emergente del partido Reform UK, anunció el miércoles una ofensiva contra los empleadores de trabajadores indocumentados. Un gobierno reformista podría condenar a prisión a los directores ejecutivos y gerentes de empresas implicados hasta por cinco años, incluso si alegan desconocer la situación irregular de sus empleados.
Para financiar los procesos judiciales, el partido planea crear un fondo central de acusación para las autoridades locales, lo que les permitirá emprender acciones legales contra las empresas infractoras sin asumir la totalidad de los costos. Yusuf justificó esta medida acusando a las grandes corporaciones de "enriquecerse contratando trabajadores ilegales a costa de los jóvenes británicos".
El partido Reform también pretende introducir un sistema nacional de licencias para las tiendas de cigarrillos electrónicos. Según Yusuf, esta medida reduciría en un 70 % el número de estas tiendas en los centros urbanos británicos. El partido también anunció su intención de eliminar lo que denomina «desincentivos financieros», sin especificar la naturaleza de estas medidas.
Communauté
comentarios
Escribe un comentario
Sé el primero en comentar este artículo.