MOSCÚ – En una nueva medida para eludir los efectos de las sanciones occidentales, el banco central ruso anunció el miércoles un cambio en sus reglas financieras, permitiendo la transferencia de fondos desde las llamadas cuentas tipo C (cuentas bloqueadas que pertenecen a inversores extranjeros) en el contexto de swaps de activos que involucran a contrapartes rusas.
Estas cuentas especiales, creadas en respuesta a las sanciones masivas impuestas por Occidente tras la invasión de Ucrania en 2022, contienen fondos que los no residentes generalmente no pueden retirar ni utilizar libremente, salvo con autorización expresa de las autoridades rusas. La nueva medida podría permitir la liberación de algunos de estos fondos si titulares extranjeros participan en operaciones de intercambio de activos con entidades rusas.
En términos prácticos, esto significa que un inversor extranjero con dinero invertido en una cuenta C en Rusia podría utilizar esos fondos para adquirir activos de un inversor ruso (por ejemplo, acciones, bonos u otros instrumentos financieros), abriendo así el camino a una forma de reciprocidad potencial en las transferencias transfronterizas.
El objetivo declarado de esta política es restablecer parcialmente el flujo de liquidez congelado, tanto para los inversores extranjeros como para las entidades rusas que enfrentan restricciones en las jurisdicciones occidentales. Se estima que cerca de 300 000 millones de dólares en activos soberanos rusos permanecen congelados en bancos europeos, estadounidenses o asiáticos, mientras que miles de millones de euros de inversión privada occidental en Rusia también son inaccesibles.
Si bien Moscú considera esto una solución pragmática para mantener un nivel mínimo de cooperación económica y evitar un aislamiento financiero total, la medida seguramente generará críticas, especialmente en las capitales europeas. También podría reavivar el debate sobre la confiscación o el uso de activos rusos congelados para la reconstrucción de Ucrania, una idea que aún se debate en varios países del G7.