La compañía estadounidense Ford anunció que dejará de vender sus automóviles en el mercado egipcio a finales de febrero, con el fin de "realinear sus estrategias comerciales a la cambiante dinámica global que afecta al sector automotriz".
En un comunicado, Ford tranquilizó a los actuales propietarios de sus vehículos, afirmando que "continuará, con su distribuidor local, brindando servicios integrales de posventa, incluida la disponibilidad de repuestos, asistencia técnica y servicios de garantía, con el fin de asegurar que los clientes actuales reciban un servicio y soporte de alta calidad".
Por su parte, algunos comerciantes indicaron que el motivo detrás de esta decisión fue la disminución de la participación de mercado de la compañía.
El mercado automovilístico egipcio se ha enfrentado a importantes desafíos en los últimos cuatro años, lo que ha provocado una disminución de las ventas. Entre los principales factores que han contribuido a ello se encuentran la reducción de la oferta debido a la crisis de los semiconductores, la escasez de divisas y las restricciones a la importación de automóviles. Estos factores provocaron una caída en las ventas de turismos de 215.100 unidades en 2021 a 133.800 en 2022, lo que supone una disminución del 38 %. Esta tendencia a la baja continuó en 2023, con tan solo 69.200 vehículos vendidos, antes de una ligera recuperación en 2024, alcanzando las 81.500 unidades, un aumento del 18 %, según datos del Consejo de Información Automotriz (AMIC).
"Una decisión que pertenece a la empresa."
Al comentar sobre la decisión de Ford, Omar Balbaa, presidente de la división de automoción general de la Federación General de Cámaras de Comercio, afirmó: «Se trata de una decisión de la empresa, ya que cada una adopta una política comercial en función de las condiciones del mercado y la demanda de sus distintos modelos. Es posible que esta decisión se deba a una falta de entusiasmo por sus coches en Egipto a un nivel acorde con su estatus».
En cuanto al impacto de la decisión de Ford en el mercado automovilístico egipcio, minimizó su impacto en la oferta general, señalando que la cuota de mercado de la marca había sido baja durante varios años. Atribuyó esta situación a los altos precios de las piezas de repuesto para vehículos Ford y a la presencia de modelos de la competencia que ofrecen mayor eficiencia y precios más atractivos.