Las autoridades colombianas investigan la muerte de un periodista hallado sin vida en una región del noroeste del país azotada por grupos armados y narcotraficantes. El cuerpo de Mateo Pérez fue descubierto en una zona rural del departamento de Antioquia, territorio frecuentemente sacudido por enfrentamientos relacionados con el control de las rutas del narcotráfico.
El presidente Gustavo Petro denunció un posible asesinato vinculado a las actividades de organizaciones criminales que operan en esa zona de Colombia. Las circunstancias exactas de la tragedia aún no están claras, pero varios medios locales señalan que el periodista trabajaba en temas delicados relacionados con la violencia armada y las redes ilegales en la región.
Una profesión constantemente expuesta a la violencia.
La muerte de Mateo Pérez ha reavivado la preocupación por la seguridad de los periodistas colombianos, especialmente en zonas remotas donde operan guerrillas, disidentes de las FARC, grupos paramilitares y cárteles de la droga. Reporteros Sin Fronteras reitera que las amenazas y los asesinatos contra la prensa siguen siendo frecuentes a pesar de las medidas de protección implementadas por el Estado.
En los últimos años, varios periodistas han sido asesinados tras investigar casos de corrupción local, narcotráfico o grupos armados. El resurgimiento de la violencia en diversas regiones del país pone aún más en peligro la labor periodística, en un contexto donde el gobierno de Gustavo Petro lucha por contener los crecientes enfrentamientos entre organizaciones criminales rivales.
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