El ministro de Acción Pública y Cuentas, David Amiel, confirmó el viernes que el presupuesto destinado a la reducción de las cotizaciones a la seguridad social de los empleadores se mantendría sin cambios el 1 de junio, a pesar del aumento automático del salario mínimo (SMIC) vinculado a la inflación. En declaraciones a TF1, el ministro defendió la decisión como "específica" y "financiada", en un contexto presupuestario que el gobierno considera particularmente restrictivo.
A partir del 1 de junio, el salario mínimo interprofesional (SMIC) aumentará un 2,41%, como consecuencia del incremento de la inflación observado en los últimos meses. Este aumento representa aproximadamente 35 euros netos mensuales para un trabajador que percibe el salario mínimo. Sin embargo, a diferencia de incrementos anteriores, el gobierno ha optado por no aumentar simultáneamente las exenciones del impuesto sobre la nómina que benefician a las empresas con salarios bajos.
Los empleadores denuncian un aumento en los costos laborales.
Esta decisión ha generado gran preocupación entre las organizaciones empresariales. El presidente de la CPME (Confederación de Pequeñas y Medianas Empresas), Amir Reza-Tofighi, la describe como un duro golpe para las empresas, que, según él, se ven obligadas a aumentar tanto los salarios como las cotizaciones en un contexto económico ya de por sí frágil. Estima que la congelación de las desgravaciones fiscales podría suponer una carga adicional de hasta dos mil millones de euros para los empresarios.
Varios líderes empresariales temen consecuencias directas para el empleo y los aumentos salariales. El consejero delegado de Carrefour, Alexandre Bompard, advirtió, en particular, que un endurecimiento de los costes laborales podría obligar a algunas empresas a retrasar la contratación o a reducir sus planes de incorporación.
Por parte de los sindicatos, la secretaria general de la CFDT, Marylise Léon, aboga por la reanudación de las negociaciones salariales en varios sectores profesionales. El gobierno, sin embargo, mantiene su compromiso de preservar las finanzas públicas, mientras que el poder ejecutivo alega una creciente carga presupuestaria vinculada a las tensiones internacionales y al alza vertiginosa de los precios de la energía.
Communauté
comentarios
Los comentarios están abiertos, pero protegidos contra el spam. Las publicaciones iniciales y los comentarios que contienen enlaces se someten a una revisión manual.
Sé el primero en comentar este artículo.