Las autoridades australianas están considerando revisar las restricciones al uso de drones en algunas playas de Nueva Gales del Sur tras el ataque de un tiburón que dejó gravemente herida a una mujer de 35 años en la playa de Coogee. El incidente, ocurrido el sábado por la mañana, ha reavivado el debate sobre cómo aumentar la vigilancia en las zonas costeras frecuentadas por bañistas.
Según los servicios de emergencia, la víctima fue mordida por un tiburón grande a unos 30 metros de la costa. Con heridas graves en la pierna y el brazo izquierdos, fue trasladada al Hospital St. Vincent, donde su estado seguía siendo crítico pero estable el domingo.
Tras el ataque, las autoridades ordenaron el cierre de la playa de Coogee y otras playas del municipio de Randwick durante 24 horas. Se desplegaron drones como medida de emergencia para buscar la posible presencia de tiburones en la zona.
El organismo regulador de la aviación australiana debe ahora considerar la posibilidad de adaptar las normas que rigen el uso de drones. El objetivo es permitir que los equipos de rescate supervisen con mayor eficacia las zonas costeras donde existe preocupación por la actividad de los tiburones.
La ministra de Agricultura de Nueva Gales del Sur, Tara Moriarty, indicó que las autoridades se estaban tomando la situación muy en serio. Hizo hincapié en que la región de Sídney había atravesado un período particularmente difícil, marcado por varios avistamientos y ataques de tiburones durante la temporada.
Este último ataque ha reavivado la preocupación por la seguridad de los bañistas en las playas australianas. Las autoridades esperan que el mayor uso de drones de vigilancia permita una detección más rápida de los tiburones y reduzca el riesgo de incidentes similares en el futuro.
Communauté
comentarios
Los comentarios están abiertos, pero protegidos contra el spam. Las publicaciones iniciales y los comentarios que contienen enlaces se someten a una revisión manual.
Sé el primero en comentar este artículo.