El 22 de junio de 1940, en el claro de Rethondes, en el bosque de Compiègne, Francia firmó el armisticio con la Alemania nazi tras seis semanas de una fulminante campaña militar. Representada por el general Charles Huntziger en nombre del gobierno del mariscal Philippe Pétain, el país aceptó la suspensión de las hostilidades contra el Tercer Reich liderado por Adolf Hitler. Este acontecimiento marcó el fin de la Batalla de Francia, pero dio paso a un período de ocupación, división del territorio y profunda convulsión política.
Una venganza cuidadosamente orquestada
Para Hitler, la elección del lugar no fue casual. El líder alemán exigió que la firma tuviera lugar exactamente donde el Imperio Alemán había aceptado su derrota el 11 de noviembre de 1918. Incluso se retiró el famoso vagón del Ferrocarril del Armisticio del museo que lo albergaba para devolverlo a su ubicación original.
El 21 de junio, Hitler visitó el lugar, acompañado por destacados funcionarios nazis (Hermann Göring, Rudolf Hess, Joachim von Ribbentrop y Wilhelm Keitel), en un acto orquestado para borrar simbólicamente la humillación que Alemania sufrió durante la Primera Guerra Mundial. Tras una breve ceremonia, Hitler se retiró voluntariamente, permitiendo a Keitel llevar a cabo negociaciones con los franceses.
En Burdeos, Philippe Pétain y su gobierno aún esperaban preservar lo esencial: evitar la ocupación total del país, conservar la flota francesa y mantener la autoridad sobre el imperio colonial. Contrariamente a los temores iniciales, Berlín no exigió la rendición inmediata ni de la flota ni de las colonias. Esta relativa moderación convenció a los funcionarios franceses de aceptar el acuerdo.
Una Francia dividida, sometida a restricciones
Firmado el 22 de junio a las 18:36, el acuerdo de armisticio constaba de 24 artículos que transformaron de inmediato el destino del país. El norte y el oeste de Francia quedaron bajo ocupación alemana, mientras que una vasta zona "libre" al sur de la línea de demarcación permaneció bajo administración francesa.
El acuerdo también impuso fuertes restricciones: el ejército francés se redujo a 100.000 hombres en la zona no ocupada y el país tuvo que financiar los costes de la ocupación impuestos por Berlín.
Una de las cláusulas más controvertidas es el artículo 19, que estipula el retorno a Alemania de los ciudadanos alemanes designados por el Reich que se encontraban en territorio francés. Detrás de esta disposición se encuentran, en particular, refugiados políticos y judíos que huyeron del régimen nazi.
Otra consecuencia importante: más de 1,5 millones de prisioneros de guerra franceses permanecieron detenidos en Alemania hasta el final del conflicto. Muchos pasaron allí casi cinco años.
El comienzo de la Francia de Vichy
El armisticio no entró oficialmente en vigor hasta el 25 de junio de 1940, tras la firma de un segundo acuerdo con la Italia fascista. Mientras tanto, se alzó otra voz: el 18 de junio, desde Londres, el general Charles de Gaulle hizo un llamamiento a continuar la lucha.
Pero en el verano de 1940, esta postura seguía siendo minoritaria. Gran parte del país recibió el armisticio con alivio tras el colapso militar y el éxodo de millones de civiles.
Pocas semanas después, se instauró el régimen de Vichy. La Tercera República desapareció y comenzó un período de colaboración con los ocupantes alemanes, un período que dejaría una huella imborrable en la historia de Francia.
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