En Nimes, una parada de tráfico rutinaria dio un giro inesperado. Un conductor, detenido por saltarse un semáforo en rojo en el Boulevard des Français Libres, intentó evadir la sanción haciéndose pasar por su hermano fallecido.
Durante la verificación de documentos, la policía descubrió rápidamente la estafa: la licencia presentada no pertenecía al conductor, sino a su hermano fallecido. Peor aún, el hombre de 35 años ya no estaba autorizado para conducir, pues su propia licencia había sido revocada.
Arrestado por robo de identidad y conducir con el permiso de conducir suspendido, fue puesto bajo custodia. Ante las pruebas, admitió los cargos, pero esto no le impedirá comparecer ante el tribunal penal de Nîmes.