Rusia ha emitido una orden de arresto internacional contra Pavel Durov, fundador y director de la aplicación de mensajería Telegram. Las autoridades rusas lo acusan de complicidad en terrorismo en el marco de una investigación penal sobre presuntas actividades de sabotaje llevadas a cabo en territorio ruso. Según Moscú, el proceso está vinculado al uso de Telegram por parte de los servicios secretos ucranianos para reclutar y entrenar a jóvenes rusos con el fin de realizar operaciones de sabotaje.
El FSB apunta a un bot de Telegram.
El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia afirma que Telegram no eliminó un popular bot de citas que, según alega, se utilizaba como herramienta de reclutamiento. Los investigadores rusos creen que el bot se usaba para contactar a jóvenes rusos antes de dirigirlos hacia actividades clasificadas como terrorismo o sabotaje. Las autoridades critican a Pavel Durov por no haber impedido el uso de su plataforma para este fin.
Un nuevo procedimiento tras los procesos judiciales iniciados en Francia.
Este anuncio se produce en un momento en que Pavel Durov ya enfrenta un proceso judicial en Francia. En agosto de 2024, el ejecutivo de Telegram fue arrestado a su llegada al país. Tras obtener la ciudadanía francesa en 2021, fue posteriormente imputado en una investigación por diversos delitos relacionados con el crimen organizado. Las autoridades francesas lo acusan, en particular, de no haber tomado las medidas necesarias para combatir la difusión de contenido delictivo en Telegram y de no haber cooperado suficientemente con las autoridades en ciertas investigaciones.
Aumento de la presión legal
Tras la orden de arresto internacional emitida por Rusia, Pavel Durov se enfrenta ahora a procesos judiciales en varios países. Las acusaciones de Moscú se refieren específicamente a una presunta complicidad relacionada con el uso de Telegram en operaciones de reclutamiento atribuidas a los servicios de inteligencia ucranianos. Hasta el momento, Durov no ha respondido públicamente a estos nuevos procedimientos, y las autoridades rusas no han facilitado más detalles sobre las pruebas que afirman haber recabado.