Donald TrumpReforzado por el apoyo unánime del Partido Republicano tras una exitosa convención de nominación, retoma con confianza su campaña. En marcado contraste, su oponente, Joe Biden, atraviesa dificultades, debilitado por las dudas sobre su salud y la creciente presión para retirarse de la contienda presidencial.
Una semana después de sobrevivir a un intento de asesinato en Pensilvania, Trump se dirige a Michigan para un mitin en Grand Rapids. El Servicio Secreto reforzará la seguridad tras este incidente.
Si bien Trump recibirá una bienvenida entusiasta de sus seguidores, BidenEl presidente Biden, quien contrajo COVID-19 y se recupera en su residencia de Delaware, enfrenta crecientes presiones para que se retire. Estas presiones provienen de su propio partido, donde cada vez se expresan más dudas sobre su aptitud física y mental. Según el Washington Post, incluso Barack Obama le aconsejó a Biden que reconsiderara su candidatura. Varios funcionarios electos demócratas, incluido el senador Jon Tester, piden una convención abierta para elegir un nuevo candidato en agosto.
La posible retirada de Biden podría obligar a los republicanos a replantear su estrategia electoral, que hasta ahora se ha centrado en la salud del presidente en ejercicio. Aunque Trump evitó este tema en su discurso de clausura de la convención, podría perder una importante ventaja si... Kamala Harris, de 59 años, se convirtió en el candidato demócrata.
Jason Miller, asesor cercano de Trump, minimiza el impacto de un posible cambio en el candidato demócrata. Según él, ya sea Biden, Harris u otro demócrata, el mensaje republicano seguirá siendo el mismo: los demócratas son responsables del deterioro de la economía y las fronteras.
La convención republicana, que transcurrió sin contratiempos, consolidó la posición de Trump como líder indiscutible de la derecha estadounidense, asegurándose el apoyo incondicional de las figuras del partido. Además, la nominación de J.D. Vance, un joven compañero de fórmula y ferviente partidario de Trump, podría atraer valiosos votos en estados clave, impulsando así su campaña para la Casa Blanca.