Jérôme Alonzo ofreció un testimonio particularmente poderoso tras la muerte de Eric Roy, su amigo de toda la vida que falleció de cáncer de páncreas a los 58 años. Con palabras muy personales, el exportero relata sus últimos intercambios, marcados por la enfermedad, el agotamiento y la dolorosa conciencia de una despedida inminente.
Una historia desgarradora
Jérôme Alonzo relata las dos últimas veces que vio a Éric Roy. Describe el agotamiento de su amigo, la dificultad de marcharse tras esas visitas y la conmoción de ver enfermar a alguien a quien describe como una persona preocupada por su salud y alejada de los excesos. Su relato revela la dureza de la situación: ver a un ser querido debilitarse, mientras se daba cuenta gradualmente de que el tiempo se agotaba.
Jérôme Alonzo declaró: "Las dos últimas veces que lo vi, ni siquiera pude ponerme al volante cuando me fui."
Es una pesadilla ver a tu amigo así. Alguien que nunca había bebido ni fumado, que se cuidaba…
Y entonces llega la enfermedad. Nos decimos a nosotros mismos: “No, no puede ser”. Lo vi el domingo, estaba harto, agotado.
Le he dicho : “Volveré la semana que viene, hablaremos de la selección francesa”. Pero sabía que no habría una semana que viene…
Le besé la frente, como había hecho con mi padre. Me miró con tristeza, como diciendo: «Hemos llegado al final del partido». Cuando tu hermano te da la mano y te hace entender que se acabó…
Volví al coche sabiendo que nunca lo volvería a ver.