Sábado por la noche, después La victoria de Francia sobre Paraguay, Didier Deschamps Dio a entender que los paraguayos habían insultado a su madre fallecida. Tras el partido, el seleccionador francés arremetió contra el banquillo rival. Habló de insultos provenientes del equipo paraguayo, sin especificar públicamente las palabras, pero dando a entender claramente que su madre era el objetivo.
El seleccionador francés anunció lo siguiente: "Podría haber prescindido de los insultos del banquillo contrario, especialmente de algunos de ellos."
Paraguay niega
El seleccionador paraguayo Gustavo Alfaro rechaza esta acusación. Reconoce que hubo tensiones durante el partido, pero niega cualquier insulto dirigido a la madre de Didier Deschamps. Afirma no haber oído nada parecido. Además, asegura que habría intervenido si se hubieran hecho tales comentarios: "No, no, no, no. No podemos rebajarnos tanto en el fútbol. Pensé que hablabas de discusiones entre jugadores. Admiro y respeto mucho a Didier Deschamps. Claro que ha habido desacuerdos, pero no, no, no. Sinceramente, personalmente, no oí nada de eso. No lo creo, porque conozco a mi cuerpo técnico: no nos rebajamos a ese nivel. El fútbol no es una guerra. Si hubiera oído algo así, me habría opuesto. No, no, no… Es inaceptable bajo ninguna circunstancia".
Palabras difíciles de creer, dada la lamentable actitud mostrada por los paraguayos, que constantemente intentan sacar de quicio al equipo francés…