— Roland-Garros: El joven Moïse Kouamé logra una hazaña notable al clasificarse para la tercera ronda.
Roland-Garros: El joven Moïse Kouamé logra una hazaña notable al clasificarse para la tercera ronda.

A sus 17 años, Moïse Kouamé continúa forjando su primavera parisina. Tras dominar a Marin Cilic en la primera ronda, el joven francés alcanzó otro hito este jueves al derrotar a Adolfo Daniel Vallejo en un emocionante partido: 6-3, 7-5, 3-6, 2-6, 7-6 [10-8]. Casi cinco horas de tensión, remontadas y nervios de acero le aseguraron una contundente clasificación para la tercera ronda de Roland-Garros. 

La partida de un jefe

Kouamé no tardó en imponer su ritmo. Desde el principio, el francés jugó con audacia, tomando la pelota con anticipación, participando en intercambios de golpes y variando sus tiros lo suficiente como para impedir que Vallejo se asentara en el partido. Los dos primeros sets dieron la impresión de un jugador ya muy maduro en el manejo de los momentos cruciales: un primer set controlado, seguido de un segundo que ganó con autoridad para ponerse dos sets arriba.

En ese momento, el camino parecía despejado. La cancha Suzanne-Lenglen vibraba de emoción ante su nuevo rostro, este joven de 17 años capaz de jugar sin inhibiciones en uno de los torneos más importantes del mundo. Pero un partido a cinco sets nunca se gana a la primera.

Vallejo reaviva la batalla

Vallejo se negó a rendirse. Más agresivo, con golpes más profundos, el paraguayo fue cambiando gradualmente el equilibrio de poder. Kouamé, menos ágil físicamente, se vio más a la defensiva y vio cómo su ventaja se reducía. El tercer set reavivó la emoción, y el cuarto lo cambió todo.

Un desempate para pasar a otra dimensión.

El quinto set ofreció el tipo de escenario dramático, tenso y casi cruel que tanto gusta en Roland Garros. Ambos jugadores intercambiaron momentos de brillantez con periodos de tensión, culminando en un tiebreak de infarto. Kouamé encontró la fuerza para mantener la compostura cuando todo parecía desmoronarse. Con 10-8 en el super tiebreak, el francés desató la energía del estadio Lenglen y se aseguró uno de los momentos más memorables del torneo. Esta victoria lo impulsa a la tercera ronda de un Grand Slam, una hazaña poco común para un jugador tan joven. Incluso se convierte en el jugador más joven en alcanzar esta fase de un Grand Slam desde Rafael Nadal en 2003. 

Más que una promesa francesa

Esta victoria confirma que Kouamé es mucho más que un éxito de primera ronda. Su actuación contra Cilic ya había causado una gran impresión: como invitado especial, número 318 del mundo, dominó al ex campeón del US Open en tres sets, con una confianza sorprendente para su edad. Contra Vallejo, demostró algo más: resiliencia.

La aventura continúa en la tercera ronda, donde Kouamé se enfrentará al chileno Alejandro Tabilo. El desafío será aún mayor, pero el francés ya ha elevado su nivel de juego en este Roland Garros.

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