Este domingo, en la cancha Philippe-Chatrier, Carlos Alcaraz Roland-Garros se ganó tras una final épica, la más larga y, para muchos, la más hermosa. Enfrentándose a Jannik Sinner, vigente campeón del Abierto de Australia y número uno del mundo, el español se impuso en cinco sets (4-6, 6-7(4), 6-4, 7-6(3), 10-2). El momento culminante de esta final fue un decisivo super tie-break, ganado por 10-2 por Alcaraz, quien remontó tras perder los dos primeros sets. Esta es la primera vez que se utiliza un super tie-break de 10 puntos para determinar al campeón en Roland-Garros. Esta regla, inspirada en el Abierto de Australia, entró en vigor este año.
Un regreso excepcional
La final empezó fuerte para Jannik sinnerQuien se llevó los dos primeros sets gracias a un juego controlado y un saque preciso. Su oponente, Carlos Alcaraz, visiblemente tenso al inicio del partido, tardó en encontrar el ritmo. Pero a partir del tercer set, el joven español cobró impulso, redescubriendo su explosividad y creatividad para revertir la situación.
El punto de inflexión del partido llegó en el cuarto set, donde Alcaraz salvó tres puntos de partido cuando perdía 5-3. Consigue forzar un tie-break e iguala el partido a dos sets. El público de la cancha Philippe-Chatrier está extasiado.
Con 6-6 en el último set, ambos jugadores fueron llevados al límite. Por primera vez en la historia de Roland-Garros, la final se definió en un super tie-break (formato de 10 puntos). Alcaraz dominó este partido decisivo con renovada agresividad, ganando 10-2.
Quinto Grand Slam para Alcaraz
Con tan solo 22 años, Carlos Alcaraz conquista su quinto título de Grand Slam y su segundo Roland Garros consecutivo tras su victoria en 2024. Confirma así su lugar entre los más grandes de su generación.
Esta victoria también refuerza la incipiente rivalidad entre Alcaraz y Sinner, ahora considerado el heredero de los legendarios duelos Federer-Nadal o Djokovic-Murray…
Cabe destacar que Jannick Sinner sigue siendo el número 1 del mundo a pesar de su derrota…