Durante mucho tiempo relegado a un segundo plano, el deporte femenino está en pleno auge y superará los 2 millones de euros de facturación en 2025. Un espectacular aumento del 240% en cuatro años, según un estudio de la firma Deloitte.
Entre la venta de entradas, los derechos televisivos, el merchandising y las colaboraciones, el negocio del deporte femenino está en auge, impulsado en particular por la Copa Mundial de Rugby en Inglaterra (agosto-septiembre de 2025). Los patrocinadores acuden en masa, la audiencia se dispara y el público pide más. ¿Los reyes de la cancha? El baloncesto y el fútbol. Con 916 millones de euros para el primero y 751 millones para el segundo, estos deportes lideran el camino. Se espera que la Copa Mundial de Rugby Femenina y la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2027 impulsen aún más este crecimiento.
Jennifer Haskel, analista de Deloitte, lo resume así: «El atractivo comercial del deporte femenino nunca ha sido tan fuerte. Pero para aprovechar este impulso, se necesitan estrategias a largo plazo que garanticen la sostenibilidad de las ligas y los clubes». En otras palabras, el impulso existe, pero existe el riesgo de una caída después de los grandes eventos. Una cosa es segura: los estereotipos sobre la falta de rentabilidad del deporte femenino han sufrido un duro golpe.