Imparable. El brillante base de los Warriors volvió a sembrar el caos. Stephen Curry acumuló 40 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias en 36 minutos en la cancha de Brooklyn. Golden State ganó 121-119. Y hubo momentos decisivos por doquier.

Mientras se plantea la cuestión de su lugar exacto entre los 10 mejores jugadores de la historia del baloncesto, Stephen Curry ha vuelto a desatar un tiro cuyo secreto sólo él conoce.
Casi desde el centro del campo, desequilibrado: ¡es su terreno de juego! Y todo esto justo antes del descanso. Pura clase. Este jugador es realmente único.