Casi un siglo y medio después de su creación, La vida parisina Sigue siendo un éxito rotundo. Presentada en el Théâtre du Châtelet en una nueva producción de Valérie Lesort con los artistas de la Comédie-Française, la ópera bufa de Jacques Offenbach fue recibida con entusiasmo en su estreno el 12 de junio. Entre carcajadas, virtuosismo escénico y una interpretación contemporánea del texto, esta esperadísima reposición se erige como uno de los platos fuertes de la temporada.
Una sátira del París de las apariencias revisitado
Creado en el Théâtre du Palais-Royal el 31 de octubre de 1866, con libreto de Henri Meilhac y Ludovic Halévy, La vida parisina La historia se desarrolla en el París triunfante de finales del Segundo Imperio. En aquella época, la capital, en rápida transformación, atraía a viajeros, élites y curiosos deseosos de descubrir esta ciudad convertida en símbolo de modernidad y entretenimiento. La obra se deleita en esta efervescencia al retratar una galería de personajes movidos por el deseo, el prestigio o el dinero.
En un análisis publicado en 1896 en El programa fotográficoAlbert Vallin ya señaló que la fuerza del espectáculo residía menos en su argumento que en su «fantasía» y la energía de su música. Más de un siglo después, Valérie Lesort optó por no suavizar esta sátira social, sino, por el contrario, acentuar sus excesos. Como explica en las notas del programa, su intención era abrazar por completo la caricatura de las dinámicas de poder y las ambiciones sociales sin imponer una interpretación moral contemporánea.
Un espectáculo completo presentado por la Comédie-Française
Para transmitir esta visión, el director recurre a un universo visual deliberadamente extravagante. Inspirados en fábulas de animales, los personajes adoptan la apariencia de cerdos o aves de corral, transformando el escenario en una grandiosa y distorsionada comedia humana. Las prótesis diseñadas por Carole Allemand y el vestuario creado por Vanessa Sannino contribuyen a esta estética exuberante donde cada detalle sirve tanto de humor como de crítica social.
Según Franceinfo Culture, el público del Théâtre du Châtelet ovacionó de pie la función, especialmente durante varias escenas que se convirtieron en auténticos momentos de conexión colectiva. Dirigida por Christian Hecq, Benjamin Lavernhe, Marie Oppert y toda la compañía, y con el apoyo de la dirección musical de Alexandra Cravero, esta nueva producción... vida parisina Redescubre lo que la hizo exitosa en el siglo XIX: una mezcla de elegancia, irreverencia y alegría teatral que trasciende épocas.
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