Llevaban allí más de 70 años, olvidadas entre los recuerdos de una herencia. El lunes 3 de marzo de 2025, un vecino de Saumur (Maine-et-Loire) hizo un descubrimiento bastante sorprendente mientras limpiaba su bodega: dos conchas de unos veinte centímetros de largo, cuidadosamente guardadas como objetos decorativos.
“Tras recibir una herencia, un señor se topó con estos proyectiles mientras ordenaba”, explica Jackie Goulet, alcaldesa de Saumur. Alertadas rápidamente, las autoridades tomaron las precauciones necesarias. Los artefactos fueron asegurados, pero no se consideró necesaria la evacuación del barrio. Un equipo de desactivación de explosivos intervendrá este martes 4 de marzo para examinar y neutralizar los explosivos.
Según el subprefecto Christophe Carol, «no hay peligro mientras no se manipulen». Este descubrimiento, aunque espectacular, sigue siendo común en esta región de gran importancia histórica. En 2022, se encontraron otras dos conchas durante las obras del aparcamiento del castillo de Saumur.
Una vez más, estas reliquias de guerra sirven como recordatorio de que el pasado nunca está lejos, incluso en los lugares más inesperados.