Mañana, jueves 22 de mayo, la ciudad de Aviñón vivirá una velada extraordinaria. El Palacio de los Papas acogerá el prestigioso desfile de la colección Crucero 2026 de Louis Vuitton, un evento tan exclusivo como espectacular. Se esperan más de 1700 invitados en este histórico recinto, transformado por una noche en un escaparate mundial del lujo francés.
Una escenografía para un público amplio, tensión tras bambalinas.
Para garantizar que los curiosos y los entusiastas de la moda no se vean privados del espectáculo, se han habilitado dos zonas para fans: una en la Plaza Pie, equipada con una pantalla gigante de 50 metros cuadrados, y la otra frente al palacio, donde hasta 2.000 personas podrán ver el desfile y estar atentos a la llegada de las celebridades. También está prevista una transmisión en directo en redes sociales y la página web oficial de la marca a partir de las 21:00 h. Sin embargo, este despliegue de glamour no está exento de polémica. En los días previos al evento, grupos activistas, como Extinction Rebellion y Attac, anunciaron acciones para denunciar el impacto ambiental de la industria del lujo. Para ellos, la elección de un monumento histórico para un evento global de relaciones públicas es sintomática de la desconexión entre la emergencia climática y la exhibición de prestigio. Las autoridades locales, conscientes de la magnitud mediática y logística del evento, han implementado medidas de seguridad reforzadas. La Plaza del Palacio permanecerá cerrada a partir de las 16:00 h, y se ha pedido a los comercios cercanos que cierren sus puertas. Se está haciendo todo lo posible para garantizar el correcto desarrollo del desfile. Queda por ver si las luces intermitentes de la pasarela harán que la gente olvide las pancartas en la calle.