Ucrania afirma su experiencia en drones navales con la plataforma multifuncional autónoma Katran, armada con torpedos - 3567a757
Ucrania afirma su experiencia en drones navales con la plataforma multifuncional autónoma Katran, armada con torpedos - 3567a757

Mientras las frágiles negociaciones sobre un alto el fuego en el Mar Negro luchan por concluir, Ucrania intensifica su estrategia de disuasión naval. Kiev acaba de presentar su último dron naval, llamado Katran ("tiburón" en ucraniano). Equipado con torpedos, ultrarrápido, sigiloso y con un impresionante alcance de 1000 kilómetros, el Katran podría redefinir el equilibrio de poder frente a Rusia en el frente marítimo.

Un formidable dron para una flota rusa ya debilitada

Anunciado por Mykhailo Fedorov, ministro de Transformación Digital de Ucrania, este nuevo avión no es un simple artilugio: capaz de alcanzar velocidades de 130 km/h gracias a sus dos hidrojets, el Katran puede realizar tanto ataques dirigidos como misiones de reconocimiento. Su comunicación satelital segura le permite operar en completo silencio de radio, lo que dificulta enormemente cualquier intento de contraataque o interceptación. El dron también está equipado con un potente sistema de guerra electrónica diseñado para neutralizar drones rusos, así como lanzadores de humo y bengalas para disuadir las represalias enemigas. Esta sofisticación tecnológica sin precedentes preocupa comprensiblemente a Moscú, ya afectada por la humillante pérdida del crucero Moskva en abril de 2022.

¿Es Ucrania el amo del poder naval en el Mar Negro?

Desde la invasión rusa, Ucrania ya ha desplegado unos quince drones navales, pero ninguno comparable al Katran, cuya versatilidad y velocidad abren nuevas posibilidades tácticas. Kiev puede así combinar eficazmente drones kamikaze económicos, sofisticados aviones de alta velocidad e incluso buques no tripulados capaces de lanzar otros drones aéreos para superar las defensas enemigas. Ante estas nuevas capacidades, la flota rusa se ve obligada a extremar la cautela, lo que otorga a Ucrania una ventaja innegable en las negociaciones. Con el Katran, Kiev pretende no solo atacar con fuerza, sino también ejercer una influencia significativa en la diplomacia internacional, demostrando una vez más que la guerra naval ha entrado en una era radicalmente nueva.

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