El miércoles se descubrió una bomba de 500 kg de la Segunda Guerra Mundial en una obra de la planta potabilizadora de Sedif, en Choisy-le-Roi. El artefacto, enterrado durante casi ocho décadas, requiere una operación de desactivación de explosivos de gran envergadura. Las autoridades han ordenado la evacuación inmediata de 9.000 residentes de la zona, convirtiendo varios barrios de la ciudad en zonas restringidas mientras dure la operación.
Un sistema de seguridad excepcional
El operativo de seguridad moviliza a 600 agentes de policía para gestionar los perímetros de evacuación y garantizar el buen desarrollo de las operaciones. El hallazgo también provoca importantes interrupciones en la red ferroviaria: el tren de cercanías RER C suspende el servicio en la zona, mientras que otras líneas sufren cancelaciones o retrasos considerables. Expertos en desactivación de explosivos trabajan para asegurar el artefacto antes de intentar neutralizarlo.
Este tipo de hallazgo no es un caso aislado en la región de Île-de-France. En marzo de 2025, se encontró una bomba similar en Saint-Denis, lo que paralizó la estación de tren Gare du Nord durante varias horas antes de que el Ministro de Transportes anunciara la reanudación gradual del servicio al final del día. Restos explosivos de bombardeos aliados reaparecen con frecuencia durante las obras de construcción en la región de París.
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