Ante las temperaturas insoportables, el municipio de Soustons decidió cerrar la escuela primaria Isle-Verte las tardes del jueves y el viernes. El motivo: olas de calor que alcanzaron los 53 °C bajo el techo de cristal de la escuela a principios de semana.
El martes, mientras el termómetro ya marcaba más de 30 °C en el exterior, las temperaturas subieron bruscamente dentro de los pasillos de esta escuela construida en la década de 1980. Según el ayuntamiento, un estudiante incluso sufrió un golpe de calor y vómitos.
Un techo de cristal destacó
La escuela, que acoge a unos 350 niños de entre 6 y 11 años, presenta varios problemas, entre ellos un gran techo de cristal y ventanas de un solo panel que contribuyen al efecto invernadero. A la espera de las obras de renovación anunciadas por el municipio, los alumnos saldrán de la escuela al mediodía los jueves y viernes.
Para ayudar a las familias, el municipio ha decidido abrir la piscina municipal de forma gratuita para los niños afectados. También se han instalado sistemas de nebulización bajo el parque infantil cubierto para mitigar los efectos de la ola de calor que actualmente afecta al suroeste de Francia.
Padres y funcionarios electos reconocen que el problema persiste desde hace varios años. Muchas familias ahora exigen medidas más duraderas, como la instalación de sistemas de aire acondicionado en las aulas.
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