Después de las residencias de ancianos, llega el momento de inspeccionar las instalaciones para niños discapacitados.
Después de las residencias de ancianos, llega el momento de inspeccionar las instalaciones para niños discapacitados.

Tras el plan de inspección masiva implementado en residencias de ancianos (EHPAD) desde 2022, el gobierno se prepara para lanzar una nueva campaña de inspección, esta vez dirigida a centros para personas con discapacidad. Según Charlotte Parmentier-Lecocq, Ministra Delegada de Autonomía y Discapacidad, se dará prioridad a los centros que albergan a menores. El objetivo es inspeccionar 500 centros para finales de año, con especial atención a los centros residenciales, considerados de mayor riesgo. «Esto sigue la misma lógica que el plan de inspección de residencias de ancianos —inspeccionar todos los centros—, pero con más inspecciones in situ», explicó la ministra.

Un sistema de alerta reforzado a partir de 2026

El plan de supervisión anterior se puso en marcha tras el escándalo Orpea, que reveló malos tratos e irregularidades financieras en algunas residencias privadas. Este plan condujo a la inspección del 96% de las 7.500 residencias para personas mayores, lo que resultó en el cierre o la puesta bajo supervisión de 55 de ellas. Para Charlotte Parmentier-Lecocq, esta labor ha establecido una vigilancia continua y ya existe un sistema de alerta: en enero de 2026, una herramienta de información debería permitir una notificación más eficaz a las autoridades de cualquier riesgo o situación de maltrato. Este es un paso más en el compromiso declarado del gobierno de restablecer la confianza en los centros sanitarios y de asistencia social y de proteger mejor a los ciudadanos más vulnerables.

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