Tras la tercera luz de freno trasera, los vehículos podrían pronto equiparse con una cuarta luz, esta vez situada en la parte delantera. Una idea sorprendente a primera vista, pero que busca mejorar la visibilidad de las intenciones del conductor para todos los usuarios de la vía. A diferencia de las luces rojas tradicionales, que se encienden al frenar, este nuevo dispositivo adoptaría la forma de una luz verde integrada en la parrilla. Solo se encendería cuando el vehículo estuviera completamente detenido, permitiendo a peatones, ciclistas y conductores identificar claramente si el coche está parado o a punto de moverse. El objetivo es simple: evitar malentendidos al acercarse a un paso de peatones o una intersección y reducir el riesgo de accidentes.
Una innovación prometedora, pero aún en estudio
La idea fue desarrollada por un equipo de ingenieros eslovacos que se pusieron en contacto con la Comisión Europea. Antes de considerar su implementación generalizada, Bruselas solicitó datos científicos sobre el impacto de esta luz en la seguridad vial. Un estudio preliminar, publicado en junio de 2025 en la revista Vehicles , revela que esta luz de advertencia frontal podría prevenir entre el 7 y el 17 % de los accidentes ocurridos en intersecciones. Al reducir el tiempo de reacción de los conductores, este sistema limitaría la velocidad de los impactos y, por lo tanto, la gravedad de las lesiones. No obstante, los investigadores especifican que la utilidad de esta luz dependerá de su visibilidad. En ciertas situaciones, especialmente en calles con prioridad de paso, la parte delantera de un vehículo puede ser difícil de ver. De ahí la idea, a largo plazo, de incluir también luces laterales para mejorar aún más la seguridad. Queda por ver si la Unión Europea convertirá esta luz de advertencia en un estándar. Por ahora, no hay nada decidido. Pero una simple luz verde podría desempeñar pronto un papel crucial en la seguridad vial.
